Logroño se une a la ciudad lusa de Cartaxo para cerrar un proyecto europeo que busca el desarrollo turístico de varias localidades asociado al vino y que podría convertirse en un nexo estratégico entre España y Portugal. La fama del vino de Rioja y las potencialidades de la región en materia vitivinícola siguen traspasando fronteras. Con el fin de reforzar esta condición, el Ayuntamiento de Logroño aprobó en febrero la adhesión de la capital riojana a una red de hermanamientos de ciudades europeas del vino.
Este proyecto está impulsado por la localidad portuguesa de Cartaxo, ubicada en la región de Oporto, y lo integran también Beaune, en la Borgoña francesa; la localidad italiana de Siena; y Trípoli, situada en la región griega del Peloponeso.
Logroño ha acercado ya posturas en esta iniciativa -denominada «Ciudades del vino»-, mediante la visita que ha realizado esta semana a la capital el alcalde de Cartaxo, Paulo Caldas, con motivo de su asistencia al V Foro Mundial del Vino.
A falta de conocerse si Logroño es admitida definitivamente en este proyecto comunitario, la previsión es que retome el contacto con la ciudad lusa el próximo otoño, cita en la que se pretende ultimar una actuación común que busca potenciar el desarrollo turístico de varias localidades asociado al vino.
Fomentar la calidad vitivinícola y hacer del vino un reclamo turístico de las ciudades participantes son los objetivos. En el caso de la capital riojana, la inclusión en esta iniciativa permitiría promocionar el turismo, impulsar la cultura del vino y la comercialización de los vinos de la tierra, además de poder fomentar, con ello, el desarrollo del turismo relacionado con el sector vitivinícola: el enoturismo.
El proyecto se desarrollará durante dos años y, según el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Conrado Escobar, «puede suponer una buena promoción turística, basada en el enoturismo, la calidad del vino y convertir a este producto en un reclamo más turístico».
Para el concejal, se trata también de un proyecto «que puede ser complementario a cualquier otro del sector». Conrado Escobar destaca que es la primera vez que se lleva a cabo un programa de este tipo, «en el que lo más importante es el desarrollo que, en materia turística, pueda darse a la cultura del vino».
Por su parte, el alcalde de Cartaxo ha avalado las posibilidades de la capital riojana para unirse a este proyecto europeo y ha destacado el interés de Cartaxo en colaborar con Logroño y establecer también un nexo entre Portugal y España. Caldas apostó por «la posibilidad de concertar entre los dos consistorios un turismo activo y rural, uniendo turismo, cultura y también el patrimonio a todo lo que significa el mundo del vino».
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