La gastronomía o, por usar su acepción más extendida, el arte de bien comer, es uno más, y no el menor, de los atractivos que ofrece Navarra al viajero, sobre todo si el viajero desea no sólo alimentar su espíritu, sino también su cuerpo, posibilidades ambas de muy fácil consecución en tierras navarras. Así lo explica el portal de la Secretaría de Turismo de esta provincia —y al mismo tiempo región autonómica española—, añadiendo que si bien es cierto que en ocasiones un restaurante verdaderamente excepcional merece la pena el viaje al sitio en el que está situado, en el caso que nos ocupa no se trata de un sólo establecimiento ni de diez ni de veinte, sino de toda una tierra. En conclusión, afirma, “si se trata de comer bien, merece la pena venir a Navarra”.
No nos cabe la menor duda, y mucho menos si pasamos a evocar o saborear algunas de las delicias que ofrece esta fértil región, situada en pleno Camino de Santiago y bordeada por Francia, Castilla, Aragón y el País Vasco... Veamos, para abrir el apetito: alcachofas salteadas, los célebres espárragos de Navarra —considerados entre los mejores de Europa—, pimientos del piquillo (solos o rellenos de carne o pescado), queso de Roncal, ternera de Navarra, menestra de verduras a la tudelana, pisto de Tafalla, cardos a la navarra, alubias coloradas del Baztán, pochas con chorizo de Pamplona o con jamón tierno...
Por supuesto, bien merece la pena venir a Navarra, pero mientras se llega ese día, ahora los neoyorquinos están de plácemes pues Navarra ha venido a Nueva York, o al menos lo mejor de su gastronomía y sus vinos en una semana gastronómica que se inició el 12 de mayo y continúa hasta el día 20, con la participación de una veintena de restaurantes de Manhattan.
Como parte del festival gastronómico un grupo de productores de la región ofrecieron los pasados 15 y 16 de mayo en el Gran Salón del hotel W de Union Square una degustación de productos gastronómicos, conservas, vinos y quesos.
Como momento culminante de las jornadas se realizó una presentación de las especialidades de la celebrada chef Teresa Gil, ganadora durante tres años consecutivos del concurso gastronómico ‘Pintxos-Tapas de Navarra’. Conocida por sus innovativas tapas y por sus creaciones de la “cocina en miniatura” la chef Gil hace las delicias de los comensales en su restaurante Don Pablo de Pamplona, catalogado como “la mejor barra de España” por el congreso internacional culinario “Lo mejor de la gastronomía”, que se celebra anualmente. Los amantes de la buena cocina que aún no han acudido a la cita en Nueva York con la delegación gastronómica de Navarra, aún tienen tres días y 14 restaurantes para elegir...
Y para brindar por los platos de la tierra, que no falte un vino de Aroa, de Irache o de Orvalaiz, o bien un sabroso pacharán, licor específico de la provincia de Navarra.
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